martes, 14 de abril de 2009

Amor Imposible

Le contemple callada unos segundos, sus respiración tranquila pero constante me advertían que de nada era consciente. Estaba dormido. Acerqué mi mano a su cuerpo casi desnudo y acaricié levemente su cara temiendo despertarlo. Rocé su frente y deslice mi dedo anular hacia abajo acariciando su mejilla, pasando por sus labios y dirigiéndome por el cuello directamente a su pantalón corto de verano. Me detuve y le miré fijamente. Me acerqué a él, nuestras caras estaban muy cerca, casi tocándose. Podía sentir su respiración en mi asustado rostro. El corazón me latía con locura amenazando de salirme del pecho. Cerré los ojos y aproximé mi rostro al suyo, hasta el punto que ambos labios se tocaron, fue una experiencia inolvidable, el sabor a croquetas de la cena aún impregnaba sus carnosos labios. No me atrevía a que nuestros labios se tocaran con más fuerza, ya que temía que se despertara.
De golpe me aparté, alguien o algo en mi interior me hablaba, mas bien me susurraba:
-¿Se puede saber que estas haciendo Inés? ¡Es tu hermano!
Sí, tiene razón – me dije
Me incorporé y le besé en la frente. Fui y me acosté en la cama de al lado. Lloré y lloré, me maldije por lo estúpida que había sido, ¿porqué con mi hermano? ¿Estaría enferma? Era tan guapo, tan bello, todo en él me enamoraba. Y esos labios tan carnosos que hoy había podido saborear...¿porqué él? Con las lágrimas manchando mi cara, mi cuerpo se durmió, y mientras mi mente, en sus mejores sueños, imaginada como hubiera acabado la noche de no haberme detenido.
Bajé las escaleras de casa de 3 en 3 y entré en la cocina. Mi madre estaba de espaldas preparando la leche para mi hermano y para mí. Le dí los buenos días y me dirigí al armario donde estaban las galletas. Rompí el envoltorio de las galletas y saqué dos. Mientras una iba directamente a mi boca, la otra la estaba mojando en la leche que mi madre me acababa de dar. Y de repente, sin mediar palabra, le solté:
-¿Rafa y yo somos hermanos? ¿Quiero decir, ni él ni yo somos adoptados?
Mi madre se echó a reír y sin apartar la vista de los bocadillos que estaba preparando me respondió:
-Pues claro que no cariño, los dos nacisteis de mi vientre por el amor de tu padre y yo. Anda, tómate la leche y vístete, que llegaras tarde a tu último día de clase.
Algo en mi interior se sintió aliviado, y yo agradecí a mi conciencia que anoche me hablara.

Jordi Ayza Fibla. 14 Abril 2009. 1:31 a.m.

Otro relato cortoo, este, bueno, otro de mis temas tan...inusuales! ajajaj, comentad que os parece plis!^^

Adios!

6 comentarios:

Suwin dijo...

me encanta!!!!!es precioso...

Ana dijo...

Cómo mola *o* Amor entre hermanos eeh :D tan prohibido tan.. morboso =$ me encantan los amores imposibles ^^
Sigue asíi Jordi!! :)

*Luz maria* dijo...

oooo que guayy!!!! ains... continualoo.. quiero leer mas... quiero seguir leyendo.. pobrecilla... :( me da mucha penilla :'( bueno.... su hermano... ains....

Muy biien sigeloo!!

Douther dijo...

Inusual, tenso de emociones, increíble, en pocas palabras mi querido colega. Tu calidad de escribir Grimpow es alucinante.
Se me erizó la piel al notar que se trataba de su hermano, todo iba tan bien, tan mágico hasta que llegó ese corte, y comienzas a decir : No, no lo hagas, estu hermano! !
GRacias por darme un instante interesante.

.-·~иєєяα~·-. dijo...

Es un tema delicado. Gracias por seguir aportando segundos interesantes.
Pero hace mucho que no pasas por mi morada!

De todas formas, bien,bien.

Soñadora dijo...

a la tortaaa!!!
ERA SU HERMANO
jajaja
perdon.. me tope con tu blog... me gusto el tema.. y aki me tienes dejandote un comentario